Mamá exhausta se va de vacaciones y deja las tareas del hogar a su esposo – Historia del día

Mi esposo y yo hemos estado juntos durante 8 años y hace algunos meses nos casamos. Además, tenemos un hijo de 4 años.

Durante los últimos 3 años he tenido la ventaja de poder trabajar desde casa y así poder cuidar a mi hijo. Sin embargo, el horario es muy exigente; tengo turnos de 12 horas, 4 días a la semana.

Mujer estresada. | Foto: Shutterstock

Mujer estresada. | Foto: Shutterstock

Como si eso fuera poco, mi esposo tiene un turno de trabajo muy particular. Llega a casa cerca de la 1 a.m., y necesita de al menos 2 o 3 horas para relajarse e irse a la cama a dormir.

Así que se pasa todo el día durmiendo y se despierta apenas a tiempo para irse a su trabajo. Los fines de semana se queda conmigo y con nuestro hijo, pero en modo descanso, sin participar en ninguna de las tareas del hogar.

Recuerdo que años atrás, él se encargaba de preparar las cenas en sus días libres, hacia la limpieza básica de nuestro hogar y eso me permitía sentir que había un balance. Tenía tiempo libre para mí.

Ahora, debo atender a mi hijo en su totalidad los siete días a la semana, las 24 horas del día, además de limpiar, cocinar, lavar, encargarme de las compras y hacer mi trabajo remunerado. Es totalmente agotador.

Hace 2 semanas le pedí ayuda con las tareas de la casa. Se movió un poco durante 30 minutos antes de irse a ayudar a un amigo con su auto y no hizo más nada al regresar a casa porque estaba “cansado”. Yo necesitaba un descanso y se lo dije. Su forma de consolarme fue abrazarme y decirme “Estás haciendo un buen trabajo”.

Hombre relajado. | Foto: Shutterstock

Hombre relajado. | Foto: Shutterstock

Así que hice un plan. Le pedí a mi mamá que se llevara a mi hijo por 4 días y pedí unos días libres en el trabajo. Recogí lo necesario y me fui a nuestra cabaña a 58 millas de distancia para relajarme.

Apenas mi esposo llegó a casa comenzó a enviarme mensajes de texto preguntándome dónde estaba. “En la cabaña”, le dije. Me preguntó por nuestro hijo, y le expliqué que mi mamá lo cuidaría.

A partir de ahí simplemente explotó. Me dijo que mi comportamiento era egoísta, que debí decirle que estaba bajo mucho estrés y así él me hubiese “ayudado”. Porque yo debía entender que él también estaba estresado y cansado.

Según me hizo saber, yo tengo un problema comunicando mis necesidades. Aparentemente, y a pesar de haberle hecho saber que necesitaba un descanso, no supe explicarle que quería que él hiciera parte de las tareas de la casa.

Finalmente, me acusó de ser una desconsiderada e insensible, por cuanto él también hubiera querido tomarse unos días de vacaciones. La discusión no llegó a nada, pero me pregunto si en realidad actué mal.

Mujer en una cabaña. | Foto: Shutterstock

Mujer en una cabaña. | Foto: Shutterstock

Más allá de que le hice saber lo abrumada que me sentía, pienso que el hogar y el niño son de los dos, así que ¿por qué, si ambos tenemos un trabajo remunerado que aporta dinero al hogar, debo “pedirle ayuda”?, ¿No deberíamos trabajar en equipo en el hogar por mutuo acuerdo?

Y tú, ¿qué piensas? ¡Déjanos tu opinión en los comentarios!

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *